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Exhumaciones Jurídicas

diciembre 15, 2011

Estimados Lectores, comparto en esta entrada, el capítulo número 5 del libro que he publicado en el año 2006, por la Editorial Universidad (www.ed-universidad.com.ar), Tanatología, Investigación de homicidios. Espero les sea de utilidad.

Exhumaciones jurídicas

Como su nombre lo indica, consiste en desenterrar un cadáver para responder a exigencias de la Justicia. La palabra basa su etimología en dos términos latinos: Ex: Fuera; y Humus: Tierra.
Las exhumaciones habitualmente van seguidas de autopsia, o de reautopsia. En este caso, es aconsejable la intervención de un nuevo experto. De su importancia tanatologica decía Sydney Smith: “con la experiencia de 200 exhumaciones estamos persuadidos de que sea cual fuere el estado en que se halle el cadáver, siempre es útil el reconocimiento y de que en muchos casos se obtienen de materiales insignificantes en apariencia, datos de sorprendente valor.”

Causas más frecuente que motivan re-autopsias y exhumaciones:

1. Sospecha de muerte violenta.

2. Aborto criminal.

3. Envenenamientos.

Los venenos matan sin dejar huellas traumáticas, de modo que las muertes se presentan como si fueran debidas a causas naturales.
Los datos clínicos que precedieron a la muerte, orientarán al médico forense acerca de la sintomatología que padeciera el presunto envenenado. Debe ponerse atención en los siguientes detalles:

a. Muerte brusca en plena salud, o con síntomas atípicos difícilmente acomodables en cuadros clínicos conocidos.
b. Muertes colectivas en similares circunstancias.
c. Muerte imprevista de personas jóvenes y en circunstancias poco claras, o pasando en poco tiempo, de un estado satisfactorio de salud a otro grave de enfermedad.
d. Siempre debe tenerse en cuenta en materia de envenenamientos criminales, a la variedad denominada por “Intoxicación a recaídas”, caracterizada por una sucesión diversamente espaciada, de agravamientos y mejorías que se corresponden con la administración discontinua de dosis subletales del tóxico, a fin de hacerla pasar por una enfermedad espontánea.
e. Una de las características más acusadas en los envenenamientos es la irregularidad de los síntomas, hasta el extremo de ser imposible reconocer en ellos ningún cuadro clínico regular de una enfermedad determinada.
f. La profesión de la víctima tiene importancia y también a veces la de alguien de su convivencia, especialmente si los síntomas corresponden a venenos (o fármacos), cuyo manejo y adquisición exigen conocimientos o actividades profesionales.

4. Dudas en la identidad del fallecido:
La cuestión se plantea en los siguientes casos:
a. Accidentes o incendios con multiplicidad de víctimas. A menudo por confusión de los parientes en el reconocimiento de los cuerpos. Fichas dentarias mal confeccionadas, no coincidentes con las obtenidas del cadáver. Equivocaciones en las remisiones de los ataúdes.
b. Casos de enterramientos en masa o practicados clandestinamente.
c. Cambios de sepultura de personajes famosos, como ocurrió con Napoleón en Francia y en nuestro país con el Almirante Brown.
d. Investigación de ADN: La prueba de ADN en medicina forense tiene importancia de grado superlativo. El ADN se encuentra en la gran mayoría de las células del organismo y en todas ellas es exactamente igual. Todos los fluidos orgánicos (sangre, semen, saliva, exudados vaginales, etc.) las contienen y lo mismo ocurre con los tejidos, huesos, vísceras, pelos y dientes. Por ello, cualquiera de estos elementos biológicos puede ser útil en la investigación. En las exhumaciones los problemas son los siguientes:
 La técnica de recolección, conservación y envío a un laboratorio de genética, debe ser la adecuada.
 La cantidad que se encuentra, puede no resultar suficiente para el caso que se investiga.
 La contaminación de la muestra por fallas en la manipulación o sustancias inhibitorias contactantes en el cadáver.
 Con respecto a la data del fallecimiento, no hay una respuesta concreta. No obstante, si hay material celular; se podrá aislar ADN.
La investigación positiva en momias indica que ello es posible.

5. Denuncia post-mortem de accidente laboral:
En estos casos, los hallazgos de autopsia deben relacionarse con las circunstancias del hecho y los antecedentes clínicos laborales del sujeto fallecido. Para esta valoración se tienen en cuenta los siguientes criterios:
a) Criterio topográfico:
Relaciona la zona afectada por el trauma y aquellas en que apareció el daño. Podrá haber coincidencia topográfica o darse otros fenómenos como el efecto contragolpe, o fenómenos a distancia como siembras microbianas, embolias, etc.
b) Criterio cronológico:
Muchos procesos de origen morboso o traumático, transcurren con períodos de latencia antes de hacerse evidentes. Estos periodos oscilan entre límites determinados, característicos de cada entidad clínica y nunca sobrepasados. Ello permitirá aceptar o rechazar relación de causa o efecto.
c) Criterio cuantitativo:
Tiene en cuenta la calidad, o sea, la intensidad el agente traumático, como elemento idóneo para producir el daño.
d) Criterio de continuidad sintomática:
Trata de establecer la existencia de “síntomas de puente” entre la noxa y la secuela a distancia que produjo el óbito.
e) Criterio de exclusión:
Consiste en excluir, en el caso en estudio, toda otra etiología responsable del daño producido.
f) Denuncia de mala praxis:
El objetivo de la investigación pericial en estos casos, es demostrar la relación entre el daño y el acto profesional. El error grosero de “falla inexcusable” de los clásicos, es excepcional en la actualidad. La mayoría de las denuncias se relacionan con la práctica de la obstetricia, la traumatología y la cirugía de urgencia. En las denuncias por omisión de cuidados, abandono de persona, altas prematuras, error de diagnóstico, muerte durante la anestesia o por alergia a drogas; el estudio del cadáver no ocupa el lugar principal en la investigación del hecho. La prueba árbitro en estos casos la aporta el estudio detallado de la historia clínica y otras constancias sumariales, que juegan como pieza maestra en la valoración del accionar profesional.

g) Para mejor proveer:
Cuando hay fallas o contradicciones en el informe, el Juez repregunta ordenando la reautopsia. Las causas más frecuentes son:
 Autopsia incompleta.
 No haber tomado muestras para exámenes toxicológicos o histopatológicos.
No se trata solo de la omisión. La investigación puede invalidarse por otras causas:
 Cantidad insuficiente de material remitido.
 Fallas en la selección de material.
 Fallas en la conservación o remisión de muestras de laboratorio.
En un resonado caso las muestras recogidas por un equipo de genética forense, permanecieron durante un mes en el cajón de un escritorio por razones administrativas.
 Discrepancias en la dirección o distancia de los disparos: por lo general se plantean los siguientes casos:
1. No haber establecido el ángulo de arribada del proyectil sobre la piel.
2. Confusión en orificios de entrada o salida.
3. Omitir el examen de las ropas
4. Redacción confusa.
5. Ubicar la posición de la víctima y el victimario tomando como referencia exclusiva la trayectoria intracorporal del proyectil.
6. Discrepancias en diagnósticos grupales: Se trata de un dato indiciario de superlativa importancia en determinados casos. Es posible que en el lugar del hecho, el rastro hemático se contamine o altere con causas diversas. Resulta entonces, que el laboratorio policial halla un grupo sanguíneo y la morgue judicial otro. La repetición de la prueba en tejidos cadavéricos aclara la duda.

h) Desconocimiento del objetivo médico legal. Ya se ha enfatizado que la autopsia médicolegal no es igual a la autopsia hospitalaria.
i) No haber diferenciado lesiones vitales o post-mortem: el tema se vincula entre otros con los siguientes casos:
1. Orden de las lesiones.
2. Supervivencia, conmorencia, y premoriencia.
3. Diagnóstico diferencial entre enfermedad y traumatismo asociado.
4. Descuartizamiento criminal.
5. Data de la muerte y data de la lesión.
6. Abandono de persona.

Exhumaciones en cementerios:

 Identificación de la sepultura: Verificar exactamente la manzana, esquina y tablón, es la terminología usada por los cementerios para localizar las fosas. Confeccionar un acta, fotografiar la tumba, sus inscripciones y las de las tumbas vecinas.
 Identificación del féretro: consignar la profundidad del hallazgo. Describir el tamaño, tipo de madera, color, placas e inscripciones (Fotografiar) adornos, número de paneles y número de asas.
 Estado del féretro: Si es de madera consignar: intacto; descoyuntado; tapa rajada; rota; hundida; anegado de agua y barro. (Ver Imagen 11)

 Si es metálico consignar: Intacto; abombado; estallado.

Técnica de la reautopsia:

1. Apertura del féretro:
 Controlar la válvula de seguridad.
 Perforar la válvula de seguridad (Peligro de deflagración por la llama del soldador).
 Retirar la tapa.
 Proceder a la aireación, utilizar la ventilación simple o renovadora de aire. Prohibir los aerosoles desodorantes.
 Fotografiar el cadáver dentro del ataúd.
 Retirar e inventariar los objetos que se hallan dentro del féretro: cartas, estampas de santos, crucifijos, flores, etc. Fotografiar.
 Retirar las ropas. Transportar el cuerpo hasta la mesa de Morgagni. (ver imágenes 12, 13 y 14)

2. Examen cadavérico:
El perito describe el estado evolutivo en que se encuentra el cadáver. Hay dos situaciones, una es la putrefacción y la otra los llamados procesos cadavéricos conservadores.
a) La putrefacción: (ver imágenes 19 y 20) el perito debe consignar el periodo correspondiente, que será: cromático, enfisematoso, colicuativo, y el final de reducción esquelética (ver imagen 21).
b) Los procesos cadavéricos conservadores son:
 Adipocira o saponificación, que es la transformación grasa del cadáver.(Ver imagen 15)
 Momificación, o se deshidratación y desecación del cadáver; (ver imagen 16)
 Corificación, cuando la piel se coagula, transformándose en un cuerpo duro, resistente al paso del tiempo. (ver imagen 17 y 18)
La importancia médicolegal de estos procesos, radica en que se conservan perfectamente las formas del cadáver y ello permite la identificación, la descripción de lesiones y estudios histológicos de los órganos.
c) Esquema de procedimiento:
Debe ser sistemático siguiendo un orden preestablecido, para agotar el estudio médicolegal y aclarar los puntos de controversia.
Orden que en algunos casos especiales puede convenir alterar. El corrientemente seguido es el siguiente:
1. Etapa de información:
La re-autopsia no puede comenzar sin la información previa, detallada y completa de la totalidad de lo actuado. Son imprescindibles los siguientes datos:
a) Antecedentes de autos de interés médicolegal.
b) Datos del examen del lugar del hecho.
c) Protocolo de la autopsia.
d) Iconografía y filmaciones.
e) Conclusiones periciales.
f) Totalidad de exámenes complementarios.
g) Puntos de controversia, motivos de la re-autopsia.
h) Detalles de órganos o tejidos ablacionados.
i) Introducción de objetos en el ataúd o agregados al cadáver; en el caso de María Soledad Morales en un segundo examen del cadáver se ató a la muñeca izquierda una cintilla roja.
j) Tiempo transcurrido desde la fecha del fallecimiento; data de las pericias practicadas; calidad del ataúd y sitio o lugar donde permaneció (fosa, nicho, bóveda o heladera).
2. Etapa de planificación:
Este tema es similar a la técnica descripta en el apartado de autopsias médico legal.
Es importante tener en cuenta los siguientes detalles:
 Hay destrucción anatómica y aparición de artificios. Distinguir daños producidos por el ataque de la fauna cadavérica (en general roedores) (ver imágenes 23, 24 y 25), o contaminación por la flora cadavérica (Hongos) (ver imagen 22), que recubren la piel con variadas tonalidades de color.
 Controlar la integridad de las suturas y la técnica de la autopsia anterior.
 Verificar si hay partes corporales faltantes. En una re-autopsia se comprobó falta del músculo esternocleidomastioideo izquierdo, ello motivó proceso judicial aparte.
 Por lo general las lesiones se acentúan, se cumple aquel principio tanatológico que dice: “La putrefacción comienza por el sitio del traumatismo”.
 En las cirugías recientes las heridas se abren y simulan lesiones traumáticas, hay que buscar prolijamente los puntos de sutura para poder diferenciarlos.
 En muchos casos es más importante lo que no se encuentra, que lo que puede encontrarse.
 La mayor parte de las veces hay que ampliar el campo con incisiones complementarias.
 Al exponer el cuello se debe tener cuidado de no producir fracturas en el aparato osteocartilaginoso.
 Reexaminar los órganos. Incidir la lengua (lesiones recientes y antiguas). Explorar hipofaringe y faringe (cuerpos extraños). Incidir pliegues de los codos (adictos).
 Para buscar contusiones profundas que hayan pasado desapercibidas en la primera autopsia se debe utilizar la técnica descrita en el capitulo de muerte en custodia.
 Si en la primera autopsia, se extripó la calota craneana con escoplo y martillo, se producen fracturas artificiales en la base del cráneo, este evento debe tenerse en cuenta.
 Para descartar la muerte traumática buscar fracturas en aquellos huesos, que habitualmente son injuriados en apaleamientos: calota, vértebras cervicales, malares cóndilos, maxilares y costillas.
 Tener en cuenta que los órganos disminuyen de peso con la putrefacción y que las lesiones se retraen y reducen su tamaño, al conservar en formol. Ello motivó discusiones periciales.
 Tiene importancia hallar calcificación artereoesclerosis coronaria, ello sugiere cardiopatía. El útero resiste enormemente la putrefacción, es posible hallar restos ovulares o placentarios y probar que el embarazo se ha interrumpido.
 Las cifras del alcohol en cerebro y sangre están artificialmente elevadas en la putrefacción.
 La putrefacción no invalida la investigación de cocaína.

3. Redacción del informe:
el informe debe ser detallado y completo. Se deben consignar los datos negativos y los escollos periciales que se han presentado. Hay que exponer claramente las propias comprobaciones, no se debe censurar ni criticar la tarea del perito cuestionado.

4. La cadena de custodia:
Finalizada la re-autopsia, el perito debe asegurar la cadena de custodia del material extraído.

Casos de envenenamiento:
Cuando se sospecha de un envenenamiento, los pasos a seguir son los siguientes:
1) Recoger muestras de tierra de arriba, de los lados y de debajo del cajón. Se envasan en frascos de vidrio y se destinan a investigación toxicológica. Se trata de evitar una posible fuente de error, la tierra de los cementerios puede contener tóxicos y contaminar los cadáveres. Ello fue motivo de controversias en un proceso famoso que duró años. El de Marie Besnard (Francia 1949), apodada “la viuda negra de Loundun”, acusada de haber envenenado con arsénico a 12 personas.
2) Recoger muestras testigos de otras sepulturas.

3) Recoger muestras de los objetos que los deudos han colocado en el interior del ataúd, en especial los metálicos y las flores artificiales, en su composición pueden existir sustancias capaces de inducir a error.
4) Recolección de larvas, para proceder también a su investigación toxicológica (se alimentan del cadáver).
5) recolección de materia orgánica. Hay en la práctica tres situaciones:
 Antes de la licuefacción: se recoge órgano a órgano, con la técnica empleada en la práctica general de la técnica de la autopsia.
 Durante la licuefacción: ósea en plena fase colicuativa de la putrefacción, se recogen líquidos cadavéricos, muestras de tapizado o acolchado e incluso madera del fondo del cajón.
 Después de la licuefacción: si ya han transcurrido 1 o 2 años. La diferenciación anatómica de los órganos resulta imposible, pues se hallan formando parte de un magma semisólido llamado putrílago que se acumula en los ángulos costo-vertebrales. De allí se toma la muestra y se envasa. También se recoge pelo. El vello pubiano y los huesos cortos de la mano también deben enviarse.

La importancia del estudio de la fauna cadavérica:
Con frecuencia la Entomología acude al auxilio de la medicina legal, cuando se trata de establecer la data del fallecimiento de cadáveres putrefactos y de otras cuestiones vinculadas con las investigaciones criminales. En la morgue judicial, las consultas son evaluadas por la Dra. Adriana Oliva, entomóloga del museo de ciencias naturales Bernardino Rivadavia.
Una guía práctica para el médico en general:
 Se llaman insectos sacrosaprófagos.
 Detectan cadáveres a kilómetros de distancia.
 Actúan en cuadrillas sucesivas según la etapa evolutiva del cadáver.
 Cada especie aova según el estado de descomposición del cuerpo.
 El tamaño de la larva determina su edad. (de allí el cálculo).
 El microclima local puede modificar el ritmo del crecimiento. Por ello se debe consignar:
• Situación del cadáver; interior, exterior, enterrado, sumergido.
• Presencia o ausencia de ropas o lesiones corporales.
• Temperatura.
• Época del año, sol, otros factores.
• Zona topográfica (superficie cutánea, cavidad natural, lesiones.)
• Las larvas vivas se introducen en agua caliente, después se conservan y envía al laboratorio en alcohol al 80 %.

Otras situaciones:
1. cadáveres inhumados:
• El insecto pone sus huevos antes de ser enterrado el cadáver.
• El insecto pone huevos en la superficie, la larva alcanza el cadáver.
• El tipo de insectos es diferente a los que actúan al aire libre.
• Ello permite deducir si el cadáver fue enterrado inmediatamente o más tarde.
2. Cadáveres sumergidos:
• Las pulgas mueren a las 24 hs. Y los piojos a las 12 hs. Aproximadamente.
• En agua de mar se pueden encontrar crustáceos en la superficie cutánea (cirrópodos), su tamaño orienta hacia l a data de permanencia.
En el caso del conscripto Carrasco, el estudio entomológico demostró que el cuerpo había estado expuesto a la luz solar; encerrado después en sitio oscuro y posteriormente nuevamente expuesto a la luz solar. Ello coincidió con las pruebas indiciarias obtenidas en el lugar del hecho. Resulta ilustrativo transcribir textualmente, una parte de la pericia efectuada por la doctora Oliva.

“El deceso data por lo menos 16 días antes del hallazgo, probablemente más (las temperaturas medias en la localidad durante marzo de 1994 deberían permitir la extrapolación). El cuerpo estuvo expuesto al sol directo en algún momento hasta el segundo día. Después del deceso. Es posible que después haya estado encerrado en un lugar oscuro, porque no hay infestación posterior por moscas. Poco después del hallazgo, el cuerpo debe haber estado expuesto nuevamente al exterior (no necesariamente al aire libre) ya que aparece una avispa.

Reflexiones:
1. Es aconsejable, que el magistrado consulte al perito, acerca del rendimiento médico legal de la investigación propuesta, antes de ordenar la exhumación del cadáver.
2. La operación de re-autopsia es difícil y compleja, requiere aparatología adecuada y personal idóneo. La morgue judicial posee estos recursos.
La improvisación en otros sitios puede resultar desfavorable para el resultado de la labor encomendada a los peritos.
3. Casi siempre se obtiene un rendimiento médicolegal aceptable, y son a veces, las comprobaciones negativas que resuelven el caso.

Bibliografía:
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• Catts E. Goff M. Estimation of postmortem enterval by arthropd succession. Am. J. Forensic med. Pathol. 1988; 9: 220-5.
• Cordner S. The role of the second post-mortem examination. Med. Leg. J. 1985; 248:52.
• Eckert W. The disinterred body: do it right the first time. Am. J. For. Med. Pathol. 6:5-6 1985.
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• Lossetti O. La exhumación. Sociedad Argentina de Patolog. Nov 1999.
• Polson C. Marshall T. The disposal of the dead. English Universitiy press 1975 London.
• Vanezis O. Sims A. Grant J. Medical and scientific investigation of an exhumation in unhallowed ground. Med Sci law 1978; 18: 209-21.

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11 comentarios leave one →
  1. MIrko Albano. permalink
    septiembre 10, 2012 19:08

    Muy explicativo e interesante. Dr Raffo usted desborda sabiduría, merecedor de respeto y admiración por parte mía. En su programa “forenses” me apasionaba con usted en cada nuevo caso que presentaba.
    Toda mi admiración y un Cordial abrazo desde La Pampa.

    • septiembre 11, 2012 20:34

      Estimado Mirko, te agradezco profundamente tus saludos.
      Me alegra mucho saber que mediante esta página, puedo llegar a entusiastas de la medicina forense como vos en todo el país.
      Un cordial Saludo,

      Osvaldo Raffo

  2. agosto 19, 2013 01:48

    dr osvaldo raffo soy una persona que esta interesado en la materia forenses y lo admiro un monton por su enorme capacidad es un libro abierto en la materia por eso lo admiro un monton .e visto todo los programas de forenses ,muy interesante sus charlas .saludos muy afectuosamente ,pablo de rosario

  3. agosto 19, 2013 01:51

    DR OSVALDO RAFFO, soy una persona que esta interesado en la materia forenses y lo admiro un monton por su enorme capacidad es un libro abierto en la materia por eso lo admiro un monton .e visto todo los programas de forenses ,muy interesante sus charlas .saludos muy afectuosamente ,pablo de rosario

  4. Marcia permalink
    octubre 2, 2013 16:32

    En caso de negligencia médica y de no haber existido autopsia antes de la sepultura, supongo que el procedimiento es parecido a lo que usted explica. Pero cómo se procedería en esa situación? El paciente fue víctima de negligencia, parte el cuerpo médico que conocía del caso, lo sabía y de forma indirecta lo admitieron con los familiares. La persona falleció y fue enterrada hace 2 meses.

    Gracias

    • octubre 4, 2013 18:59

      Estimada Marcia:

      No termino de entender tu pregunta.
      Si la pregunta es, ¿como se procede cuando el Juez ordena la autopsia de un cadáver que ha sido inhumado? se procede como una autopsia ordinaria, solicitando la historia clínica a la institución, los puntos periciales solicitados por el Juez, exhumando el cadáver y practicando la autopsia según protocolo.
      La clave de las preguntas acerca de la causa, mecanismo y manera de la muerte, suele estar en la historia clínica del paciente.

  5. Adryana B. permalink
    enero 29, 2014 18:18

    Necesito algun permiso para poder exhumar a un familiar, y e donde lo puedo adquirir …. Se encuentra en el Estado de Mexico

    • Dani permalink
      diciembre 23, 2014 18:53

      Necesito realizar una exhumación a mi bebé que no fue reconocida por su padre, por la duda de la paternidad, ahora lo demandaré para pericias de ADN . Es viable hacer eso? Gracias.

      • diciembre 23, 2014 19:07

        La respuesta a esta pregunta es jurídica, no médico legal. Deberías consltarlo con un abogado.
        Saludos.

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  1. ¿Qué es una exhumación jurídica y cuándo se pide? - Blogs lanacion.com

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