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Charlas Médico Legales – El caso de la mujer enterrada en las vías.

febrero 28, 2012

Los delincuentes que hurtaban herramientas y repuestos de los talleres del ferrocarril General Urquiza solían enterrarlos a lo largo de las vías, cerca de las bocacalles aledañas a ellas para después recogerlas cómodamente con sus vehículos. Los inspectores del ferrocarril que sabían de este “modus operandi” , exploraban sistemáticamente todo lugar que presentara signos de tierra removida. Hallaron un sitio con estas características, comenzaron a cavar, esperaban encontrar el botín, pero en su lugar, apareció la mano de un ser humano.

La policía desenterró el cadáver de una mujer añosa y obesa. A una distancia de 30 metros, había una tapera solitaria, en su interior había ropas de mujer, la ocupaba un ciruja, que por supuesto, fue inmediatamente detenido.

Transcurria el verano del año 1962, yo cumplía mi guardia en lo que entonces se llamaba “Cuerpo Médico de la unidad Regional N°3 – Partido de General San Martín”. Recibí un Memorandum que decía: “Comisaría de Villa Lynch – Mujer hallada enterrada en las vías – manos atadas con alambres – golpes en el cráneo – piernas atadas con sogas – presunto autor detenido – ordeno operación de autopsia – actuaciones – Firma: Comisario Zañudo”.

Acompañado por el Sargento Enfermero Pedro Julian Derado (Quien me asistió durante 20 años), concurrimos a la morgue del Hospital Diego Thompson, que en esos tiempos se nos permitía utilizarla como Morgue Policial; Examiné el cadáver centímetro a centímetro, y comprobé los siguientes detalles:

  1. Mujer obesa con miembros inferiores muy edematizados.
  2. No había ataduras con alambres en las muñecas, eran briznas de pajas adheridas con desperdicios y barro.
  3. Hacia los tobillos, se había desplazado la bombacha, ello simulaba una atadura con sogas que no existían.
  4. Efectuada la “toilette” del cadáver, duchando suavemente con manguera, no se hallaron signos de violencia externa alguna.
  5. Los supuestos “golpes en el cráneo” eran manchas de putrefacción, la sección con bisturí no demostró infiltración hemática alguna, ello excluyó categóricamente la violencia externa. Huesos del cráneo sanos y masa encefálica putrefacta, pero sin tinte hemático sospechoso de hemorragia por ruptura vascular. ninguna lesión en el aparato musculo-ósteo-cartilaginoso del cuello.
  6. En el estómago, en la tráquea y bronquios se hallaron hollejos de uva moscatel. Como se verá más adelante, este hallazgo fue la clave del caso. Se considera especialmente en el examen interno, el gran tamaño del corazón (hipertrofia cardíaca) y de ambos riñones.

Mis conclusiones fueron, que la mujer había muerto por causas naturales y asfixiada por sus vómitos. El comisario Zañudo que estaba presente en la Morgue (en aquellos tiempos el comisario era Juez de Instrucción), me decía con tono severo “Doctorcito, ¿cómo explica que estaba enterrada en la vía?).

Yo inicié el interrogatorio del detenido. Se trataba de un hombre de 70 años, de 1,60 m. de talla, ciruja, era pareja de la muerta, actitud pasiva, impresionaba como un deficitario mental. Me relató lo siguiente: Hacía semanas que la mujer se fatigaba y edematizaba, concurrieron a examinarla 2 médicos que le dijeron “Le fallan los riñones – No tiene cura – Si muere, venga por el hospital que le damos el certificado y le recomendamos una cochería (Textual)”. Y prosiguió: “Como yo  no tenía plata para el velorio, agarré la plata y la enterré en la vía”. Preguntando acerca de la última comida de la occisa, respondió “le gustaban las uvas blancas, le compré un racimo, cuando las comía vomitó y se ahogo”.

Interrogados los médicos del Hospital D. Thompson que habían accedido al llamado, confirmaron exactamente la historia.

El Juez Penal Dr. Sotelo, no lo detuvo, lo sancionó con una multa por “enterrar cadáveres en la vía pública”.

Uno de los oficiales de justicia que acompañaba a la comitiva del Juez dijo: “Este se salvo, porque la autopsia la hizo Raffo”.

Fotografías:

1. Lugar del hallazgo del cadaver. Observese la mano de la occisa sobresaliendo en el fondo del pozo, y el cadaver rescatado para ser transportado a la morgue.
j

2. Notese la ropa interior desplazada hacia los tobillos. Fue confundida con ataduras que no existian.

3. El cadaver se encontrabaen avanzado estado de putrefacción (aproximadamente 15 días de la data de la muerte hasta su hallazgo). Detalle importante para la identificaciones recuperar la dentadura postiza de la fallecida, como se observa en la fotografia.

4. En el craneo se comprobaron manchas de putrefacción que fueron confundidas con traumatismos craneanos vitales que no existían-

5. Del interior de la laringe de la occisa, se extrajeron ollejos de uvas. Ello probó la veracidad de la delaración del concubino.

6. La autopsia de la occisa: Hace 50 años no existía el moderno instrumental de avanzada que hoy se utiliza en las morgues. Tampoco se contaba con la vestimenta y elemetos de protección personal descartables. Observese la ausencia de gorros y barbijos; la única protección eran delantales de goma y guantes de caucho. El ayudante ubicado a mi derecha, era el Sargento Pedro Julián Derado, fué mi asistente durante muchos años. No recuerdo el nombre del cabo que actuaba como segundo ayudante, carecía de toda protección y vestía uniforme policial de la época.

7. El “enterrador”.o

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10 comentarios leave one →
  1. Germán LAROCCA permalink
    febrero 29, 2012 04:44

    Tengo la cuasi-certeza de que, de no haber mediado su esclarecedora intervención, muy probablemente habría sido hallado culpable la pareja de la occisa. Sinceramente lo felicito, Dr. Raffo. Un cordial saludo.

    • marzo 2, 2012 13:25

      Germán, muchas gracias por tu comentario. A pesar de que el termino occisa u occiso se utiliza en la jerga medico legal para referirse al cadaver, el termino viene del italiano “occidere” matar. Saludos.

      • Germán LAROCCA permalink
        marzo 2, 2012 22:53

        Como siempre un lujo sus explicaciones. He tratado de conseguir su libro “La muerte violenta” tanto en zonas aledañas a la Fac. de Medicina como llamando a la Editorial ‘Universidad’ donde me han informado que no lo están editando. ¿Sabría Ud., Dr. Raffo, dónde podría llegar a conseguirlo? Desde ya muchas gracias por su valioso tiempo dispensado.

      • marzo 5, 2012 19:38

        Estimado Germán, proximamente intentaremos poner a disposición los libros en formato digital, de manera gratuta, lo comunicaremos por este medio.

      • Germán LAROCCA permalink
        marzo 5, 2012 22:27

        Excelente; sería extraordinario contar con esos excepcionales documentos (‘La muerte violenta’ y ‘Tanatología’) en formato digital. Cordiales saludos.

  2. Germán LAROCCA permalink
    febrero 29, 2012 23:46

    Perdón, no cabría el término occisa, ya que las conclusiones a las que arribó el Dr. Raffo justamente demuestran que la muerte fue por causas naturales.

  3. Maria Cristina permalink
    mayo 14, 2013 23:54

    Queridísimo dr. Raffo, desde ya mi admiración hacia ud, e impecable trayectoria, soy nieta, hija y madre de un excelente policía, el cual hace casi dos años por defender su vida, de maleantes, que lo identifican de la fuerza, proceden a querer darle muerte a mi hijo quien salva su vida milagrosamente, en el echo muere uno de los tres maleantes, y mi hijo es procesado injustamente x abuso de poder, x lo cual aun estamos luchando contra fiscales corruptos y demás. A todo esto mi hijo perdió toda esperanza de seguir en la fuerza, han desarmado un sueño que venía forjando de chico, x herencia y vocación, me duele en el alma que aquella policía que formaron mis mayores, hoy este corrompida por poder y codicia. Querido dr. Ud. Es y será ejemplo de hombre de bien, para muchas generaciones, y un profesional fuera de serie, Lo saludo con enorme Cariño y admiración. Fila Romero.

    • mayo 17, 2013 20:22

      Estimada Maria Cristina, como Crio. Inspector retirado de la fuerza, me duele en el alma escuchar de estas medidas injustas que se toman, y lamentablemente no es la primera ni la última vez.
      Le mando a Ud. y a su familia, mi más respetuoso saludo.

  4. DIEGO permalink
    agosto 20, 2013 15:18

    Estimado Maestro: Por medio del presente extiendo mi mano sin otro particular que la admiración que me anima hacia usted, hacia su pedagogía y su pasional vocación. Mi quehacer es la filosofía pero a través de mis incursiones “fenomenológicas” he llegado a este sitio y a su palabra, tanto oral como escrita. Creo que más allá de la diferencia de edad, méritos, ciencia y trayectoria, ambos somos peregrinos desvelados ante el misterio del hombre. Es un placer leerlo y ojalá pueda acceder a su obra. Ya ocupa un lugar entre mis clases y mis lecturas. Dios lo bendiga y a sus ordenes.

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