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Rasputín

julio 4, 2014


Grigori Efimovich, apodado “Rasputín”, vocablo que puede interpretarse como “desenfrenado” o “libertino”, nació en 1872 en Pokrovskoye, una pequeña aldea Siberiana fundada por un grupo de ex-penados que allí se asentaron. Rasputín era un campesino ordinario, pero dotado de un gran poder de sugestión y atracción magnética. Ladrón de caballos, como su padre, aficionado a los excesos sexuales y el alcohol, de naturaleza perversa. Le gustaba vagabundear de un pueblo a otro. A veces desaparecía repentinamente de Pokrovskoye y no regresaba por un tiempo. Decía que se retiraba a un monasterio viviendo como un anacoreta. De notable memoria y vehemencia oratoria, se aprendía de memoria pasajes enteros de las sagradas escrituras que recitaba a sus adeptos. Se consagró monje a sí mismo y llegó a ganarse fama de “Staretz”, “Hombre Santo”. Se unió a una secta renegada y disidente de la fe ortodoxa vigente, los “Ylistio”, uno de cuyos ritos era la flagelación. La denominación “Staretz” partió de sus seguidores, porque solo los había en realidad en algunos monasterios de Rusia, eran hombres abnegados y devotos que vivían de la limosna.
Rasputín, nada tenía en común con ellos, los seguidores de la secta creían firmemente que “el pecado se combatía con el pecado”, en estas reuniones místicas, se leían versículos del evangelio, se seguían bailes rítmicos, en las que se desencadenaban escenas de histeria, con visiones celestiales que solían terminar con fustigaciones y copulaciones colectivas para provocar el éxtasis religioso al unísono con el delirio erótico, logrando así que el espíritu santo descendiera sobre los hombres.
No fue exactamente el asesinato de Rasputín la causa de la revolución Rusa de 1917, ella existía desde mucho antes. El emperador Nicolás II, era hombre inteligente y delicado, pero no supo acercarse a sus súbditos, prefería un retiro solitario junto a su familia. Contemplaba al país desde lejos.
La contienda mundial de 1914 trajo sombríos nubarrones, el pueblo nunca olvidó los orígenes alemanes de la emperatriz Alejandra Fiodorvna, ni su costumbre de inmiscuirse en asuntos del estado. La derrota en los campos de batalla sembraban la inquietud, los muertos, heridos y prisioneros se contaban por millares.
Ambos soberanos estaban profundamente abatidos por la afección incurable de su único hijo varón, el Zarevich Alexis, la hemofilia. El menor golpe podía causarle una grave hemorragia. Se trató por todos los medios de ocultar la enfermedad que padecía el heredero de turno, ello tuvo un efecto adverso, circularon las más absurdas versiones sobre la salud del niño.
Con este telón de fondo entró Rasputín en el escenario, veamos su historia:
Siempre pregonando que el mal era necesario para que triunfara el bien, porque el Señor solo amaba aquellos que se purificaban después de haber cometido pecado. Peregrinó durante 3 años. Al llegar a la ciudad de Kazan, conoció a un joven misionero, inteligente pero ingenuo y sugestionable, creyó en su sinceridad y lo recomendó al arzobispo Teofanes, prelado influyente en San Petersburgo y director de la academia de Teología. Allí arribó Rasputín en la primavera de 1903. El prelado quedó gratamente impresionado, creyó tener ante su presencia a un virtuoso con aspecto tosco y sincero de un apóstol cristiano. Por recomendación de Teofanes, Rasputín fue recibido por la alta burguesía y la nobleza, Durante varios meses llevó la máscara de un hombre consagrado sinceramente a Dios, conocía las sagradas escrituras y sermoneaba con estilo rudo y convincente. El clero aprobó sus virtudes. Un monje llamado Iliodor (cuyo nombre real era Serguei Trufanov) le presentó a Olga Lojtina, esposa de un consejero de estado. La mujer padecía extrañas sintomatologías que los médicos no lograban curar. Rasputín no solo logro sanarla, también la convirtió en su amante. Los milagros se multiplicaron, su fama de sanador se extendió por todo San Petersburgo, lo consideraban intermediario entre Dios y los Hombres. Su vida se convirtió en una orgía sin fin. Pese a ello, las grandes duquesas Militsa y Anastasia, muy amigas de la emperatriz, introdujeron en palacio a su famoso protegido. No solo la gran confianza del Zar y la Zarina, su gran logro fue detener las hemorragias de Alexis con su poder hipnótico. Esa fue la puerta que lo llevo a manejar el destino de un imperio, nombraba o destituía a altos funcionarios, escandalizaba con su conducta a la opinión publica y hasta controló al gobierno cuando estalló la guerra de 1914. Se rumoreaba que era espía alemán y amante de la Zarina. Era necesario este rodeo para penetrar en las motivaciones de homicidio de Rasputín. Se trató en realidad de un “asesinato patriótico”, planificado para efectivizarlo en la intimidad, pero no pudo mantenerse en secreto, rápidamente todos los detalles salieron a la luz. Para la inmensa mayoría de la nación, Rasputín era el hombre que había que eliminar para salvar a Rusia de la derrota. Muy pocas veces un asesino relata su obra macabra con lujos de detalles y lo publica en un libro, así lo hizo el príncipe Félix Yussopov (“El asesinato de Rasputín”, Ediciones Martínez Roca S.A., Dep. Información bibliográfica, Gran vía 74, 08013 – Barcelona).
Como eje central de la charla, nos guiaremos por la confesión del homicida, y agregaremos detalles de la copiosa bibliografía que se ocupa del drama y que agregaremos al pie de página. Siguiendo la práctica pericial utilizada en la confección de las historias clínicas criminológicas, dividiremos la interpretación del caso en cuatro partes principales. El antes, el durante , el después del crimen y las consideraciones médico legales.

Rasputin


 

El antes:

 

Yusopov

 

Yussopov

Los conjurados eran cinco, Yussupov, Purihkievich, el gran duque Dimitri, el Doctor Lazovert y Sujotin.
El Príncipe Félix Felixovich Yussunov de 29 años de edad, era miembro de la nobleza y su familia rica y poderosa. Fue el artífice del drama. Vivió como un dandi. Le agradaba vestirse de mujer y no ocultaba su homosexualidad. Tuvo amistad con el gran príncipe Dimitri Pavlovich, que era primo hermano del emperador, y se hicieron amantes. Para evitar escándalos, la Emperatriz le aconsejo casarse con la Princesa Irina Romannova que conocía sus rarezas; se casaron el 22.02.1914, la unión resulto armoniosa.
Toda la familia de Yussupov era enemiga de Rasputín, la idea de asesinarlo fue tomando cuerpo en la mente del Príncipe.
Purishkievich era diputado de la Duma, hombre de extrema derecha, monárquico, impulsivo y violento, tenía a su cargo la sanidad militar. Odiaba a Rasputín y lo denominaba “bestia inmunda”. Acordaron asesinar a Rasputín en casa de Yussopov, no utilizar armas de fuego porqué los estampidos alertarían a los gendarmes, que justamente tenían su campamento frente a la vivienda, decidieron que el veneno era el arma más eficaz y silenciosa. Puriskievich decidió reclutar Al doctor Stanislau Lazovert, médico de su confianza que manejaría el cianuro.

Lazovert

Lazovert

El gran duque Dimitri y el capitán Sujotin, completaban el quinteto, fueron cómplices, pero no participaron directamente en el homicidio. El diputado Vasili Maklakov, consultado por Félix, Rehusó la invitación para ejecutar a Rasputín, pero le obsequió una porra forrada con goma que pesaba 2 Kg. En resumen, había que matarlo con veneno y a garrotazos, en silencio, en secreto y lejos de miradas indiscretas. Para ello Félix escogió una pequeña bodega y la acondicionó en la siguiente forma: “lámparas antiguas de cristales coloreados iluminaban la escena de arriba y los pesados cortinajes de damasco rojo estaban corridos. En el hogar de granito ardía el fuego; los troncos crepitaban y lanzaban chispas sobre las baldosas de piedra. El aspecto lúgubre de aquella habitación subterránea había desaparecido. Ahora, gracias a los muebles y a los suaves retoques de la iluminación, se respiraba una atmosfera de comodidad”. El lugar del crimen estaba listo para el trágico acontecimiento. Había que atraer a la víctima a la trampa. Félix lo invitó a pasar una velada en su casa, con el pretexto que su esposa, la seductora princesa, quería conocerlo, ello tentó al lascivo “Staretz”. En realidad Irina se encontraba en Crimea con sus suegros. Planificaron que Félix iría a buscarlo a medianoche a su casa, el numero 64 de la calle Gorojovaia, en el automóvil de Purishkievich, el Dr.Lazovert oficiaría de chofer. Félix permanecería a solas con Rasputín, los demás aguardarían en una habitación contigua para intervenir en caso de necesidad. Se eligió la noche del 16 al 17 de diciembre para el asesinato. Lazovert se calzó guantes de goma e introdujo cristales de cianuro de potasio en los pasteles, había tres de crema rosada y tres de chocolate, también puso cianuro en las copas de vino de Madeira que le ofrecerían para degustar la repostería. La trampa estaba armada, El Príncipe, con Lazovert disfrazado de chofer, partió en busca de Rasputín, retornarían con el “Staretz” a la medianoche. Rasputín vestía blusón bordado de seda blanca sujetado con un cinturón de color rosado, calzón amplío de terciopelo azul, calzaba botas nuevas, olía a perfume ordinario y se cubría con un abrigo de pieles.


 

El durante:

Cuando víctima y victimario entraron en la bodega transformada en sala de estar, se oyeron voces apagadas y en un gramófono comenzó a sonar una tonada americana. Yussopov le explicó que Irina festejaba a un grupo de amigos que pronto se retirarían. Ambos hombres charlaron banalidades, Félix pulsó la guitarra, ya eran las 2:30 de la madrugada. Rasputín había ingerido veneno como para matar en el acto a varios hombres. No pasaba absolutamente nada. Rasputín seguía bebiendo lentamente vino de Madeira. Con el pretexto de despedir a los invitados de su esposa, Félix se dirigió a la habitación en la que aguardaban los otros conjurados, estaban atónitos y enfurecidos, decidieron atacarlo entre todos y estrangularlo, Félix los convenció de que prefería matarlo el solo. Empuñó el revólver del gran duque Dimitri, y bajó al sótano, Rasputín de pie estaba observando el decorado de un antiguo mueble de ébano; Félix le dijo: “Gregori Efimovich sería preferible que mirase el crucifijo y rezara una oración” (textual). Apunto al corazón y apretó el gatillo, Rasputín emitió un grito y se desplomó sobre la alfombra que era una piel de oso blanco. Los complotados acudieron en el acto y el doctor Lazovert comprobó que era cadáver (!), su blusón estaba tinto en sangre. Arrastraron el cuerpo hacia el piso de mármol, para no dejar rastros de sangre en la piel de oso. Todos subieron al cuarto superior, mientras hablaban del destino promisorio de Rusia. Félix tuvo un presentimiento, quería ver al muerto, bajó apresuradamente al sótano y observó el cuerpo inmóvil. De pronto Rasputín abrió los ojos, se puso de pie y lo tomó del cuello. Los dos hombres lucharon, Félix logro zafarse y subió la escalera alertando a gritos a Purishkievich. Rasputín huyó avanzando a tumbos por el patio buscando el portón de salida. Puriskievich le disparó, sin lograr acertarle, un segundo balazo le dio en la espalda y lo derribó. Purishkievich se acercó y le disparó en la cabeza (según otros autores fue en el cuello), seguidamente le dio un puntapié en la sien izquierda. El cuerpo de Rasputín fue arrastrado adentro y colocado al pie de la escalera que conducía al comedor. Fue entonces que a Félix le parecía que el cuerpo se había movido. subió a su despacho, tomo la porra que le había regalado Maklakov y en plena crisis de furia, le destrozo el cráneo y los genitales (otras versiones aseguran que fue castrado a cuchillo), según el relato de una de sus hijas que reconoció el cadáver, uno de sus ojos colgaba fuera de la órbita. A Félix, salpicado de sangre y excitado, hubo que sujetarlo y encerrarlo en el dormitorio.


El después:

Sacrificaron a un perro de un balazo y mezclaron su sangre con la de Rasputín sobre los baldosones del patio, porque los estampidos habían atraído a un agente del cercano destacamento policial. Purishkevich le dijo al policía que habían ejecutado a Rasputín y que ello era un acto patriótico. Ya estaba alertada la policía acerca de lo ocurrido. Lo envolvieron con una alfombra y lo ataron con sogas. Varios investigadores de esta historia opinan que Rasputín seguía con vida. El gran duque Dimitri, el Capitán Sujotin, y el Dr. Lazovert, se llevaron el cadáver en el auto, se dirigieron al puente Petrovski allí lo arrojaron en un agujero del hielo en el rio Neva. El jefe de la policía secreta, el coronel Gobachev, encargado de investigar la desaparición del “Staretz”, informó del hallazgo de una bota color negro en el puente Petrovski, que fue reconocida como perteneciente al difunto, y en la nieve manchas de sangre y huellas de pisadas y neumáticos. Se dedujo que Rasputín había sido asesinado en el puente y arrojado al Neva. Los buzos hallaron el cadáver a 200 metros del puente, bajo una gruesa capa de hielo. El cuerpo fue trasladado a la academia de medicina militar. Allí fue examinado por una junta de Médicos Forenses. el jefe del equipo era el profesor Kosorotov. El examen externo del cadáver fue minucioso, pero la autopsia resultó incompleta, fue suspendida por orden de la emperatriz que se presentó personalmente en la morgue.
De las diversas fuentes bibliográficas consultadas surgen los siguientes datos concretos que ilustran acerca del cuadro lesivo comprobado en el cuerpo de Rasputín.

1. “Tenía el cráneo hundido, la cara magullada y el pelo con pegotes de sangre. Le habían saltado un ojo, que colgaba sobre la mejilla sujeto por un jirón de carne.” (Rasputín, Mon “Pere” – María Rasputín – Albín Miche/Paris 1966). Vale decir, fracturas múltiples de cráneo y del macizo óseo facial.
2. Equimosis múltiples en tórax y abdomen y el aparato genital destrozado a golpes.
3. Hay discrepancias con respecto al número de heridas de bala. El príncipe Yussopov, que lo asesinó dice: “Dos heridas producidas por arma de fuego, una en la región del corazón y otra en el cuello. Ambas fueron declaradas mortales por los médicos.” (?). Henri Troyat, biógrafo de prestigio internacional, en su libro “Rasputín, Rusia entre Dios y el Diablo” (Ediciones B.S.A. 2004, Bailén 84, 08009, Barcelona), describe: “Una bala había penetrado por el tórax y había atravesado el estomago y el hígado; otra, disparada desde atrás, había perforado el riñón; y la tercera, con entrada en la sien, estaba alojada en el cerebro.”
4. Abierto el estomago, hallaron una papilla espesa de color negruzco. Olor a alcohol, pero no el aroma de “almendras amargas”, que es característico del cianuro, por otra parte, la intervención de la emperatriz, impidió el examen químico-toxicológico visceral. La junta médica opino que “había agua en los pulmones” y que ello indicaba muerte por sumersión (?). La Zarina ordenó que el velatorio se celebrara en una mansión que poseía Anna Virubova y ordenó que se erigiera a la mayor brevedad, un monumento que recordara su memoria.


Comentario médicolegal:

Para seguir un orden expositivo, abordaré por separado los puntos oscuros que presenta el asesinato de Rasputín y que analizaré en la siguiente forma:
1. El veneno.
2. Las armas utilizadas.
3. La causa de muerte.


1. El Veneno:
El cianuro, el acido cianhídrico y sus derivados son los tóxicos de mas rápida acción y de gran mortalidad. Fué utilizado en suicidios y homicidios desde tiempos inmemoriales. Las más conocidas son las sales de sodio y potasio, supuestamente, las utilizadas por el Dr. Lazovert para envenenar a Rasputín. El acido cianhídrico o prúsico (H.C.N.) es líquido y con un fuerte aroma a “almendras amargas”, justamente la ingestión de sus sales al llegar al estómago por acción del acido clorhídrico, lo liberan y es rápidamente absorbido. La dosis mortal es de 50 mg. de acuerdo a su forma química, puede penetrar al organismo por vía inhalatoria (forma gaseosa), la cual es capaz de actuar en segundos y matar en minutos, de allí su uso en las cámaras de gas. El reo hace 3 inspiraciones y se produce la inconsciencia, las convulsiones y la muerte. Los jerarcas del nazismo (Göering, Goebbels, Himmler, Hitler y muchos otros) lo utilizaron para suicidarse, es rápido y mortal. Mata por mecanismo de asfixia de los tejidos; inhibe la respiración de las celular, al bloquear la citocromo-oxidasa, que es su fermento respiratorio. La muerte se produce prácticamente en el acto. Con dosis menores a 50 mg aparecen los siguientes síntomas: Pulso acelerado, opresión precordial (en las películas, la víctima se lleva la mano a la garganta-?-), sed de aire, pérdida del conocimiento, convulsiones y muerte por depresión respiratoria en un lapso de 10 a 20 minutos. Se supone que al ingerir las masa y el vino, de acuerdo al relato de su asesino, no presentó ninguno de los síntomas mencionados. Por otra parte, la junta forense que practicó la autopsia, no percibió el olor característico a “almendras amargas”. Lazovert no fue solamente un incompetente asesino, pecó también de impericia medica, al declarar muerto a Rasputín después del primer disparo que le hiciera Yussopov. Yo pienso que el cianuro nunca existió, Lazovert le jugó a sus compinches una mala pasada.


2. Las armas utilizadas:
El revólver utilizado para el crimen fue un Nagant (apellido del ingeniero belga que lo diseñó). La primera remesa de revólveres hechos para el ejército ruso fue fabricada en Lieja en 1895. Después de eso, la producción pasó a manos de fábricas rusas entre los años 1896 y 1933. Se fabricó en dos versiones, una de acción simple para tropa y una de acción doble para oficiales. El motivo por el cual hubo estas dos modalidades ya que técnicamente el arma es la misma y solo difieren en una pequeña pieza que facilita que el arma pueda ser disparada en doble acción. Tengamos en cuenta que nos encontramos en la Rusia Zarista del final del siglo XIX, en la que está extraordinariamente marcada la diferencia entre la nobleza y el pueblo, si se trataba de dar algunas unidades de tropa con arma corta, esta no podía ser igual que las que llevaban los oficiales y la solución discriminatoria fue, que la tropa llevara un arma de acción simple y la oficialidad de doble acción, con la que la velocidad de disparo era mayor. Lo hicieron tristemente célebre los comisarios soviéticos, con su tiro de Nagant en la nuca a detenidos y prisioneros. Este revolver tiene un sistema de cierre especial por presión de gases. Cuando el martillo está montado, el tambor se adelanta hasta pegarse a la parte posterior del cañón. Este procedimiento funciona como un perfecto cierre, haciendo que el espacio entre el tambor y el cañón, quede perfectamente sellado. Lo que evita el escape de gases entre ambos, impidiendo la fuga de estos hacia atrás. La intención era aprovechar toda la energía balística del proyectil. El revólver Nagant de siete disparos tiene un calibre de 7.62 mm. La longitud total del arma es de 235 mm; La del cañón de 144 mm y su peso es de 770 grs. los datos balísticos del cartucho eran comparables al 38 Smith-Wesson Estadounidense. Las ventajas del arma para su época, eran su pequeño tamaño, fácil de transportar y muy segura en su funcionamiento. el “Grip” (empuñadura), muy cómodo gracias a la forma de culata y al cuadrillado de sus cachas, de madera de nogal y forma semi-envolvente de éstas.
El arma de impacto utilizada por Yussopov para rematar a Rasputín, fue una porra de goma, pero con “alma de mortal”, que pesaba 2 kg. Roma, sin filos, su peso potenciado por la fuerza del agresor, capaz de aplastar partes blandas y fracturar huesos. Ahora bien, los estudios experimentales, dejando caer cabezas de cadáveres, a distancias conocidas, comprobó que y una fractura lineal puede producirse cayendo a una distancia de un pie (una libra = 435,59 gris – 1 pie = 30,479 cm). con la víctima inmóvil en decúbito dorsal y el cráneo apoyando en tierra, los golpes aplicados por Yussopov superaron ampliamente los impactos mínimos experimentales para fracturar cráneos.


3. Yo descarto el envenenamiento, según el relato de Yussopov había suficiente cianuro como para matar a varios hombres. Rasputín no padeció sintomatología alguna. Ello asombró y alarmó a los asesinos, en especial al Dr. Lazovert, que proveyó el veneno y manipuló las masas y el vino. Por otra parte, los peritos no percibieron olor alguno a “almendras amargas”, al examinar el contenido del estómago.Al recibir el primer disparo, Rasputín se hallaba frente a su asesino y a corta distancia, dice Yussopov: “La bala había atravesado la región del corazón”, es necesario aclarar que un tiro en la región precordial, no necesariamente acierta en el corazón. Las costillas suelen desviar los proyectiles. el ya citado Henry Troyat relata que uno de los disparos había penetrado por el tórax y atravesado el estómago y el hígado. Este fue el balazo disparado por Yussopov. Después de un intervalo de muerte aparente, Rasputín reacciona, lucha con su agresor e intenta la huida. La posibilidad de sobrevida y sobre todo la posibilidad de actos, incluyendo heridas en órganos nobles, son hechos de realidad comprobada. Sucede a veces que la victima muy gravemente herida, no queda inmovilizada enseguida y puede efectuar ciertos actos o violencias contra el heridor. L:a literatura médico legal abunda en ejemplos y yo mismo he visto casos con intervalos aparentemente libres de síntomas en que la víctima se defiende o ataca a pesar de sus graves heridas. Hay discrepancias con respecto al número de disparos que efectuara Purischkevich, persiguiendo a Rasputín en su huida, Yussopov dice: “Se oyeron dos disparos” – “sonó un tercer disparo y un cuarto”. Deducimos que Purischkevich marro un disparo. Según Troyat el segundo disparo entró por la espalda y atravesó un riñón, el tercer disparo penetró en el cráneo. pudo ocurrir que este disparo, y ello depende de la angulación del proyectil al entrara en el cráneo, lo haya atravesado de arriba a abajo y penetrado secundariamente en el cuello. Ello explicaría la diversidad de opiniones acerca de si el tiro impacto en la cabeza o en el cuello. Rasputín gravemente herido a balazos, aun vivía al recibir los golpes que Yussopov le aplico en el cráneo. Ello se deduce de lo expresado por su hija> “Tenía la cara magullada”. Las magulladuras son equimosis, su presencia es signo indiscutible de lesión vital o sea, producida mientras la víctima se hallaba aun con vida. Las lesiones cráneo encefálicas que produjo la porra de 2 kg que esgrimía Yussopov lo remataron. Los peritos hallaron “agua en los pulmones” y diagnosticaron muerte por sumersión. Ello no es así, el agua puede penetrar pasivamente en el árbol respiratorio cuando la correntada es fuerte como lo era en el rio Neva, y por debajo de la capa de hielo que lo recubre. El cadáver fue hallado varado en las rocas, a 200 mts del puente Petrovsky. Por otra parte, en el supuesto de haberlo arrojado aun con vida, hubiera muerto rápidamente. Ello no requiere mayor comentario. Concluyendo, Pienso que Rasputín no ingirió cianuro, estaba gravemente herido a balazos y fue rematado a golpes por el príncipe Félix Yussopov. El diagnostico de “muerte por sumersión” fue una forma elegante utilizada por los peritos para evitarse problemas dado la jerarquía político social de los asesinos.


Epílogo

Félix Yussopov huyó de Rusia en 1919, se refugió en Francia y allí murió en 1967. Su esposa, la princesa Irina murió poco después. El duque Dimitri, por orden del Zar fue enviado a Persia a ordenes del Gral. Baratov, Jefe militar de ese lugar. Purishkevich y Sujotin desaparecieron. El Dr. Lazovert vivió aquí, en Buenos Aires, Argentina, durante algún tiempo. Residió en la Avenida Callao entre Alvear y Posadas. La familia real fue asesinada a balazos y bayonetazos el 16 de julio de 1918. Por orden de Kerenski, el cadáver de Rasputín fue cremado y aventadas sus cenizas.

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6 comentarios leave one →
  1. Alfredo Canals permalink
    julio 5, 2014 00:20

    Sùmamente interesante este relato. Lo felicito al Dr. Raffo

  2. julio 5, 2014 15:43

    Exelente reseña como siempre Dr. Osvaldo Raffo, agradezco enormemente sus aportes medico legales y forenses.

  3. hcdavi@fibertel.com.ar permalink
    julio 5, 2014 23:23

    Muy bueno como todo lo suyo, querido maestro. Un gran abrazo y ya nos estaremos viendo Con gran afecto Héctor Davi.

    Cordialmente. Dr. Héctor Carlos Davi. Médico Legista – Médico del Trabajo TE: (011) – 15-6991-5139 – E-mail: hcdavi@fibertel.com.ar hcdavi03@gmail.com Rosales 74 Ramos Mejía (1704)

  4. Myriam permalink
    julio 6, 2014 00:38

    Excelente trabajo, aclara perfectamente la causa de la muerte ante las múltiples y diversas versiones de la época.

  5. Mirko Albano permalink
    julio 8, 2014 18:56

    Simplemente, una vez mas me ha dejado pasmado, con le revisionismo histórico tan objetivo que realiza con su incalculable sabiduría y experiencia, de casos tan cuestionados e intrigantes de la historia. Dr. mi respeto y admiración, apalaudo nuevamente su interpretación.

  6. Cristobal Heredia permalink
    julio 19, 2014 23:10

    Muy completo analisis y por supuesto, gran conclusión medico legal, un fuerte abrazo querido Dr. Raffo.

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